lunes, 11 de febrero de 2019

LAS COLUMNAS DE MÁRMOL A TRAVÉS DE LA HISTORIA

Desde la Edad del Hierro todas las grandes culturas mediterráneas y orientales han utilizado columnas de mármol como punto de base y decorativo de sus construcciones. Una de las primeras muestras la encontramos en Egipto, hace más de 4.500 años . Sus aspectos a destacar eran un fuste cilíndrico y capitales adornados con motivos florales, lotos, palmeras o papiros.





Los persas construyeron algunas de las columnas más elaboradas de la era antigua, destacando las de Persépolis, que estaban elaboradas con capiteles decorados con cabezas de toros.




La civilización grecorromana las empleó con asiduamente tanto en construcciones de interior como de exterior, sobre todo en los pórticos, donde con a través del tiempo se desarrollaron los órdenes clásicos arquitectónicos : dórico, jónico y corintio.





Estos elementos perdieron algo de importancia a lo largo la Edad Media, donde se abandonaron las ordenes clásicos en favor de diseños más dúctil, con capitales que incorporaban decoración floral o figurativa correspondiente del Gótico y Románico. A pesar de todo, las columnas de mármol regresaron con fuerza con la era del Renacimiento y se conservaron durante siglos acomodándose a los estilos del Barroco, Rococó y Neoclasicismo.





Finalmente, la Revolución industrial y sus innovadores materiales de construcción como el acero y el hormigón armado relevaron las columnas por vigas, y las columnas en piedra natural pasaron con el tiempo a dejar de formar parte de la armazón de cimentación de construcciones para pasar a un aspecto únicamente de decoración.